Taco: Aire en sistemas hidrónicos

¿Cómo solucionar el tema del aire en los sistemas hidrónicos?

Los sistemas hidrónicos son fundamentales para la calefacción y la refrigeración eficiente de muchos edificios, tanto residenciales como comerciales. Su diseño cerrado y duradero permite que el agua circule durante años sin necesidad de reemplazo. Sin embargo, hay un enemigo silencioso que puede minar su rendimiento desde el primer día y es: el aire atrapado en el sistema.

El aire puede ingresar al sistema en distintas etapas, durante la instalación inicial, durante el mantenimiento o incluso a través de microfugas. Una vez dentro, sus efectos negativos son numerosos, por ejemplo:

● Reducción de la eficiencia térmica:  El aire actúa como un aislante dentro de las tuberías y emisores, disminuyendo la capacidad de transferencia de calor del agua. Esto obliga al sistema a trabajar más tiempo, incrementando el consumo energético.

● Corrosión acelerada: El oxígeno disuelto en el agua favorece la oxidación de componentes metálicos como válvulas, bombas y tuberías. Esto puede provocar formación de lodo, obstrucciones y fallos mecánicos prematuros.

● Ruidos molestos: Las burbujas de aire que viajan por el sistema generan ruidos como gorgoteos o golpeteos, afectando el confort acústico de los ocupantes.

● Interrupción del flujo: En zonas del sistema con baja velocidad o en las partes más altas, el aire puede bloquear completamente la circulación del agua, provocando zonas frías o emisores que no calientan.

¿En dónde se acumula el aire?

El aire tiende a subir dentro del sistema, acumulándose principalmente en puntos altos de radiadores y convectores, codos y ramales largos con baja velocidad de flujo, sectores mal diseñados donde no se garantiza una pendiente descendente del agua hacia la caldera y equipos de purga automática mal ubicados o defectuosos.

Pero no te preocupes, a continuación te contare varias formas de eliminar el aire dentro del sistema: 

1. Cuando se llena un sistema por primera vez (o tras vaciarlo), se debe realizar un purgado forzado con agua a alta velocidad el cual consiste en hacer circular agua a al menos 2 pies por segundo (fps) para arrastrar el aire como si fuera un pistón, expulsándolo por una válvula de drenaje .

Por ejemplo si tienes una tubería de ¾”, necesitarías al menos 3.2 galones por minuto (gpm) para alcanzar esta velocidad.

2. Eliminación del aire disuelto durante la operación. A medida que el agua se calienta, libera gases disueltos que forman microburbujas. Estas deben capturarse lo antes posible, idealmente justo después de la caldera y antes del circulador, que es donde el agua está más caliente y tiene menor capacidad para retener gases.

3. Uso de separadores de aire eficientes como los de la marca TACO.
Existen diferentes dispositivos para eliminar el aire residual en funcionamiento:

● Air Scoops: capturan burbujas en cámaras de baja velocidad y las expulsan mediante purgadores automáticos.
● Separadores VorTech®: generan un vórtice que separa el aire del agua de forma centrífuga. Ideales cuando se requiere una eficiencia intermedia.
● Separadores Serie 4900: utilizan tecnología PALL-Ring que atrapa incluso microburbujas de hasta 0.0008 pulgadas de diámetro, ideal para instalaciones de alto rendimiento.

4. Purgadores en puntos altos
Dispositivos como los Hy-Vents™ son ideales para instalar en puntos altos del sistema donde tienden a acumularse burbujas grandes, como en risers o sobre vigas estructurales .

Es clave que todos los purgadores trabajen por encima de 3 psi de presión para evitar que entre aire en lugar de salir.

Señales de que tu Sistema Tiene Aire

Estás lidiando con aire atrapado si notas:

● Radiadores que no calientan uniformemente.
● Ruidos de burbujeo o vibración en tuberías.
● Aumento del consumo de energía sin causa aparente.
● Golpes de ariete o paradas intermitentes del sistema.

Recomendaciones Finales

Para mantener tu sistema funcionando con la máxima eficiencia,
incluye un separador de aire central bien ubicado (preferiblemente después de la caldera).

● Realiza un purgado inicial adecuado al llenar el sistema.
● Usa purgadores automáticos en puntos estratégicos.
● Realiza mantenimiento preventivo y monitorea la presión.
● Utiliza inhibidores de corrosión para proteger los componentes internos.

Para finalizar, es importante mencionar que el aire en sistemas hidrónicos no es solo un detalle técnico menor; es un factor que puede degradar seriamente la eficiencia energética, generar costos de mantenimiento y afectar el confort de los usuarios. La buena noticia es que, con las herramientas y técnicas adecuadas, se puede prevenir y eliminar eficazmente. Un sistema bien purgado es un sistema que trabaja silenciosamente, eficientemente y por muchos años.

Si requieres información o apoyo para conocer mas de este tema, no dudes en contactarnos en Airovac, distribuidores de Taco Comfort Solutions.

Por: Felix Cuevas
Product Manager -Equipo de bombeo
Airovac